Desde el pasado mes de enero, Javi Puado ha tenido que cambiar su rol en el Espanyol por su lesión de ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, siendo un hincha más desde la grada. Su ausencia ha coincidido con la mala racha del equipo en 2026, pero al igual que sus compañeros no ha dejado de creer. El capitán, figura muy importante en el vestuario, ha sido uno más en el día a día, y ya sea en el RCDE Stadium o através de una pantalla, no ha faltado su apoyo.
Ante el Athletic Club de Bilbao se rompió la mala dinámica de 18 jornadas sin ganar con un Javi Puado más implicado que nunca. Estuvo antes de que iniciará el partido al lado de sus compañeros y al final también. No se esperó a que pitara José Hernández Maeso para bajar al túnel de vestuarios y una vez se confirmara el triunfo celebrarlo sobre el verde con el equipo. Cantó, festejó y soltó todo lo que llevaba dentro después de unos meses complicados, aunque pasadas unas horas ha vuelto a la realidad. Sin dejar de valorar la victoria, el ‘7’ blanquiazul ha lanzado un mensaje en sus redes sociales para seguir luchando en las dos finales que quedan: «¡Seguimos Pericos, aún queda trabajo por hacer!».
Això no ha acabat. Queda feina per fer.
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) May 14, 2026
Dos partits.
𝗙𝗘. 𝗩𝗔𝗟𝗢𝗥. 𝗛𝗢𝗡𝗢𝗥. pic.twitter.com/e6m4s1aIvh
Estas palabras llegan acompañadas por un corazón blanco y otro azul sobre una imagen en la que aparece con sus compañeros, con los brazos hacia arriba y celebrando con la grada la victoria ante el Athletic Club de Bilbao. La permanencia está a tocar, pero para salvarse, al Espanyol le harán falta más de 42 puntos, que son los que tiene ahora, por lo que está obligado a sumar ante CA Osasuna y Real Sociedad.
Pensando ya en El Sadar, el capitán, junto a sus compañeros, afrontará otra semana clave en la el objetivo es volver a ganar. Javi Puado quiere estar todo lo que pueda junto a sus compañeros porque tal y como reconoció en rueda de prensa «desde fuera se pasa muy mal y lo estoy pasando mucho peor que desde dentro. Al final cuando estás jugando tienes partidos cada semana y te centras en recuperarte, hacerlo bien en los próximo e intentar ayudar al equipo. Desde fuera no puedes ayudar y los aficionados lo saben, que llevan toda la vida viviendo el fútbol desde fuera y es cuando peor se pasa».

